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Desde los tratados de Plutarco y los Essais de Montagne hasta la colección Inquisiciones de Jorge Luis Borges, el género del ensayo no se deja definir más que por si flexibilidad en la expresión y en la articulación temática. Esta colección se dedica a los textos de ensayo en los que grandes escritores han expresado su pensamiento con mayor libertad.

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Título: Seis lecciones de dibujo
Autor:
Kentridge, William

Traductor: Claudia Massa
Editor: El hilo de Ariadna
ISBN: 978-987-3761-36-2
Páginas: 264
Formato: 16,5 x 24 cms.
Encuadernación: Rústica
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Seis lecciones de dibujo

"William Kentridge es uno de los artistas más innovadores de nuestro tiempo en diversos medios. Es asimismo un pensador extraordinariamente claro y elocuente. Sus Seis lecciones de dibujo nos ofrecen el privilegio de comprender mejor su práctica en el estudio, así como una esclarecedora explicación de la filosofía o antifilosofía que subyace en su arte."    John M. Coetzee

 

Cuando decimos que hay un caballo, queremos decir que hay algo sobre la hoja que activa en nosotros el reconocimiento de CABALLO. Aquí hay una diferencia significativa entre saber y reconocer. Si le pedimos a alguien que haga un dibujo de un caballo empinado sobre las patas traseras, veremos que no es fácil... ¿Cuán por debajo del anca están los cascos? ¿Cuál es el ángulo entre la mandíbula y el ala del atlas? ¿Cuál es la relación entre la cruz del caballo y su cresta y lomo? ¿Qué curvatura de la espina dorsal puede soportar el vientre? ¿Cómo es la articulación entre la parte inferior del muslo y el espolón? Pero si movemos los trozos de papel y los acomodamos, el caballo se empina frente a nosotros. Algo que no sabemos que sabemos. Algo que podemos reconocer sin saber.

Esta urgencia de significado, el hecho de tomar los fragmentos y completar la imagen, está presente no solo cuando observamos sombras, sino también en todo lo que vemos. Aquí el acto de ver se convierte en una metáfora de todas las imágenes y de todos los modos en que comprendemos el mundo.

William Kentridge (Johannesburgo, Sudáfrica, 1955) es aclamado internacionalmente por sus dibujos, películas, y producciones de teatro y de ópera.

Su arte nace de una cruza entre diferentes técnicas y géneros. Sus obras responden a los legados del colonialismo y el apartheid, en el marco del escenario sociopolítico de Sudáfrica. Kentridge logra su estética a partir de técnicas tomadas de la propia historia del cine, desde la animación en stop motion hasta los primeros efectos especiales. Su técnica de dibujo, en particular el dinamismo de un trazo que se borra y se vuelve a realizar, constituye una parte integral de su extensa práctica de animación y dirección cinematográfica, donde el significado de sus películas se construye durante el proceso de producción. Su práctica también incluye su experiencia en teatro.

La obra de Kentridge se ha exhibido en museos y galerías alrededor del mundo desde la década de 1990: la documenta, en Kassel; el Museum of Modern Art, de Nueva York; la Albertina, de Viena; el Museo del Louvre, de París; la Whitechapel Gallery, de Londres; el Museo Louisiana, de Copenhague; y el Museo Reina Sofía, de Madrid.

Las producciones de ópera de Kentridge incluyen La flauta mágica de Mozart, The Nose [La nariz] de Shostakovich y Lulu [Lulú] de Alban Berg, que se han presentado en teatros como la Ópera Metropolitana de Nueva York, la Scala de Milán, la Ópera Nacional Inglesa de Londres, la Ópera de Lyon y la Ópera de Ámsterdam, entre otros. En el verano de 2017, se estrenó su producción de la ópera Wozzeck de Berg, en el Festival de Salzburgo.

Kentridge recibió el doctorado honoris causa de varias universidades -entre ellas, Yale y la Universidad de Londres- y, en 2012, presentó las conferencias Charles Eliot Norton en la Universidad de Harvard. En 2010, recibió el Premio Kyoto. En 2015, fue elegido académico honorario de la Academia Real de Londres. En octubre de 2017, recibió el Premio Princesa de Asturias de las Artes.